miércoles, 22 de febrero de 2017

LA NARRACIÓN - ELEMENTOS- Actividades de Diagnóstico


COMUNICACIÓN • LEER

ACTIVIDADES DE DIAGNÓSTICO

El valor de la gran perla
En La Paz se supo a primeras horas de la mañana que
Kino iba a vender su perla aquel día. Se sabía ya entre
vecinos del caserío pescador, entre los mercaderes del
barrio oriental y en la iglesia, porque los monaguillos
habían llevado la nueva. La mayoría de los traficantes
de perlas lo sabían también y al llegar el día cada uno
de ellos estaba sentado frente a su bandejita forrada de
terciopelo negro, acariciando perlas con la yema de los
dedos y haciendo números mentalmente. En una de
las tiendas esperaba sentado un hombre corpulento.
–Buenos días, amigo mío –exclamó el enorme individuo–.
¿En qué puedo ayudarte?
–Tengo una perla –declaró Kino. Los vecinos se agolpaban
en la puerta y unos cuantos niños se habían
encaramado a la verja de la ventana.
–Una perla –repitió el mercader–. Hay veces que un
hombre me trae una docena. Bien, veamos tu perla.
La valoraremos y se te dará el mejor precio posible.
–Es una perla de gran valor –aseguró Kino.
Los dedos del traficante jugaron con la perla haciéndola
correr sobre el terciopelo de la bandeja.
–Esta perla es demasiado grande –explicó–. ¿Quién va
a querer comprarla? No hay mercado para cosas así.
No pasa de ser una curiosidad. Lo siento; creías que era
algo de valor, pero ya ves que solo es una curiosidad.
Kino estaba perplejo y aturdido.
–Es la Perla del Mundo –protestó–. Nadie ha visto
nunca otra igual.
–Sufres un error –insistió el otro–. Es grande y fea.
Como curiosidad puede tener interés; acaso un museo
la exhibiría junto a una colección de fósiles marinos.
Yo solo podría darte mil pesos.
El rostro de Kino se ensombreció y se hizo amenazador.
–Vale cincuenta mil –contestó– y usted lo sabe. Lo que
quiere es estafarme.
Se oyó un fuerte murmullo entre la multitud al circular
por ella el precio ofrecido, y el traficante sintió un
poco de miedo.
                                               JOHN STEINBECK - La perla (Adaptación)

1. Responde:
• ¿Cómo se sabía en la ciudad que Kino iba a vender la perla?
• ¿Qué valor da a la perla el traficante? ¿Cuáles son sus razones?
• ¿Cómo se siente Kino ante la respuesta del traficante de perlas?
2. ¿Qué tipo de narrador hay en el texto? ¿Qué persona gramatical emplea?
Ejemplifica tu respuesta con expresiones del texto.
3. Clasifica los personajes del relato según su importancia y su función dentro del relato.
4. Habitualmente el narrador introduce las palabras de los personajes utilizando
un verbo como dijo, exclamó, contestó…, al que puede añadir alguna expresión
sobre la actitud del personaje: con firmeza, débilmente…
Copia tres intervenciones de los personajes y añade a los verbos
que las introducen una expresión que matice su actitud.
Ejemplo Una perla –repitió el mercader. Una perla –repitió con codicia el mercader.
5. Realiza la SUPERESTRUCTURA NARRATIVA- Indica TIPO DE TEXTO- FUNCIÓN DEL LENGUAJE PREDOMINANTE.



Aplica lo aprendido

El canto del grillo

Érase una vez un indio que fue a visitar a un hombre
blanco al que le unía una vieja amistad. Una
ciudad grande con todo ese ruido, esos coches y
tantas personas que tienen todas tanta prisa era algo
nuevo y desconcertante para el indio.
El piel roja y el rostro pálido paseaban por la calle
cuando de repente el indio le dijo:
–¡Párate un momento! ¿Oyes lo que yo estoy oyendo?
El hombre blanco contestó:
–Lo único que oigo es el claxon de los coches y el
traqueteo de los autobuses. ¿Qué te ha llamado la
atención?
–Ninguna de esas cosas. Oigo cantar a un grillo.
El hombre blanco aguzó el oído. Después sacudió
la cabeza.
–Te equivocas, amigo –dijo–. Aquí no hay grillos.
El indio dio unos cuantos pasos. Se quedó parado
ante la pared de una casa. Por esa pared crecía una
vid silvestre. Corrió unas hojas hacia un lado y allí,
en efecto, había un grillo.
Después de un rato dijo el hombre blanco:
–Está claro que eras tú quien podía oír el grillo. Tu
oído está mejor entrenado que el mío. Los indios
tienen el oído más desarrollado que los blancos.
El indio sonrió, negó con la cabeza y respondió:
–Te equivocas, amigo. El oído de un indio no es
mejor ni peor que el de un blanco. Atiende.
Metió la mano en el bolsillo, sacó una moneda de
cincuenta céntimos y la dejó caer sobre la acera.
La moneda tintineó al chocar con el asfalto y las
personas que se encontraban a varios metros de los
dos amigos se apercibieron del sonido y miraron
hacia todos los lados. Finalmente, una la encontró,
la recogió y se la guardó.
–Ves –dijo el indio–, no es cierto que el oído de los
indios sea mejor que el de los blancos. Es simplemente
que cada uno oye bien solo aquello a lo que
está acostumbrado a atender.
                                                                           FREDERIK HETMANN
                                                                                          Historias de pieles rojas (Adaptación)

1. Lee el texto y responde.
• ¿Qué extraña al indio a su llegada a la ciudad?
• ¿Por qué cree su amigo que el indio puede
distinguir el sonido de un grillo?
• ¿Por qué nadie oye el grillo y todos oyen la moneda?
2. Contesta.
• ¿Cómo es el narrador del cuento: interno o externo?
• ¿Qué hechos componen la trama? ( Indica las ACCIONES PRINCIPALES).
• ¿En qué lugar se desarrollan esos hechos?
• ¿Sigue la narración un orden cronológico?
• ¿Cuáles son los personajes principales?
3. Analiza el lenguaje narrativo del texto: el punto
de vista (tercera o primera persona).
4. Explica el significado de las palabras destacadas.
La moneda tintineó al chocar con el asfalto
y las personas que se encontraban a varios metros
de los dos amigos se apercibieron del sonido.
5. Identifica las mayúsculas del primer párrafo del texto
y explica a qué regla o norma obedecen.